Aquí también debería nevar.
Busco algo tal vez, pero a saber qué. Lo que sea entre monedas de media cara que sólo hacen bulto en el bolsillo del pantalón. Tal vez, para no sentir el vacío de las llaves que antes abrían la puerta de tu casa. Como en un semi abrir de ojos te veía observándome mientras dormía, y ahora, solo me queda hacerlo en sueños. Te estoy cediendo el derecho a pensar que soy fría esperando entonces que entiendas que el hielo a veces también quema. Así que cuidado, que me pillas, y mira que pillarme por ti es lo más fácil que puedo hacer. Y es que yo no tropecé con una piedra, yo me caí y me rompí los dientes. Perdóname entonces si paso de caminos, y es que para caminar prefiero acostarme aquí a esperar, a esperarte, y a saber a qué más. No te pierdas.