Entradas

Mostrando entradas de 2013

Aquí también debería nevar.

Imagen
Busco algo tal vez, pero a saber qué. Lo que sea entre monedas de media cara que sólo hacen bulto en el bolsillo del pantalón. Tal vez,  para no sentir el vacío de las llaves que antes abrían la puerta de tu casa. Como en un semi abrir de ojos te veía observándome mientras dormía,  y ahora,  solo me queda hacerlo en sueños. Te estoy cediendo el derecho a pensar que soy fría esperando entonces que entiendas que el hielo a veces también quema. Así que cuidado,  que me pillas, y mira que pillarme por ti es lo más fácil que puedo hacer. Y es que yo no tropecé con una piedra, yo me caí y me rompí los dientes. Perdóname entonces si paso de caminos, y es que para caminar prefiero acostarme aquí a esperar, a esperarte,  y a saber a qué más.  No te pierdas. 

La distracción que aparece en cada palabra escrita de más.

Imagen
Resulta que entre las viejas historias  encontré un riconcito donde poder dormir durante toda la noche siguiente. Quien sabe,  tal vez con un poco de suerte me levante rodeada de todos y cada uno de los besos que no te di  por miedo a perder un poco de algo que ya no me pertenecía. Resulta que aprendí  que las nubes también lloran al escuchar tu nombre, se estremecen un poco en mi honor y estallan con cada suspiro de propina que te dedico.  Una nota más abajo del último cajón de la derecha lleva escrito tu nombre a bolígrafo  tu número de teléfono.  Que no te voy a llamar,  pero por si acaso.  Aprendí a escribir con bolígrafos aún consciente  de que los errores no podían ser borrados.  Jamás he vuelto a escribir en lápiz desde entonces.  Y es que en cada sensación de alivio al ver que te alejas  sobreentienden las ganas que tengo de que te marches tan solo por el placer de verte llegar. Quién lo ...

Resumen resumido.

Imagen
Es como cuando te vas a caer. Tratas de recuperar el equilibrio, mantenerte. Y cuando crees que sólo quedó en un tropiezo,  te das de morros contra el suelo. Eso es el amor, señores. 

Cada nota verde va por ti.

Imagen
Entre resaca y resaca sólo hay intervalos de borracheras en las que me tomo a cada dos minutos el último chupito en tu honor.  Es así como en cada suspiro entre los pasos a gritos de tacón con el eco a volumen vertiginoso descubren unos labios demasiado rojos, que dejan huella en cada dos besos y un ''como va todo''. Así que siéntate a observar en silencio este baile de desconocidos que replican entre y por qué si cualquier tontería dicha la noche anterior entre las sábanas de una cada aparentemente vacía.  Dime entonces por qué no entras.  Te busco y te encuentro sin saber que sigues a mi lado. Tal vez noche tras noche me perdía contando las estrellas de un cielo tan oscuro que apenas deja ver a la luna. Deja entonces que contemple su belleza, y anoto como dato al azar que la única belleza que soy capaz de reconoces es la de tu rostro y tu espalda desnuda entre mis manos, amor.  Que escribiré la tercera parte de nuestra historia, ya que nuestro guionista se olv...

El arte de eso llamado ''palabras''.

Imagen
Y te diré sin decir,  que las palabras no se miden, si se dicen o no se dicen,  que tal vez fue un tormento,  el dejarlo todo al tiempo,  y calcular el que sentir. Que no tiene que ver,  el mirar o no hacerlo, el sentir un sentimiento, que borró el lado cuerdo,  a lo que quedó por hacer. Y te digo sin querer,  que no entiendo la sinfonía,  tal vez por la agonía,  o dulce filosofía  de que todo sale bien. Y saldrá tal vez mejor,  la vez que no se juega un pulso, que desgasta por el uso,  el corazón como motor. Y si no, él lo intentó,  tal vez con miedo a la caída,  que quizá, perdió la partida,  pero tendrá claro que en la vida,  antes de perder, luchó. 

Echar de menos no sirve para nada. Yo me limito a no hacerlo.

Imagen
Me tenías perdida en las mil palabras de mi memoria que no recordaría ni a tiros.  Tanta memoria, tanta memoria, y al final lo último que recuerdo es que demonios desayuné esta mañana. Un poco de cordura, por favor,  este mundo de locos está plagado de gente que tan solo finge estarlo para así entender un poco más allá de la razón,  que es más divertido. Sin piedras ni palos  para construir un refugio de supervivencia  y mil palabras a pie de cañón  para defender tal vez una idea que tan solo yo entiendo. En mi cuerda locura personalizada. Escribí tres versos y medio en un trozo de servilleta que perdí luego a saber donde. A saber por qué. Es curioso,  recuerdo que escribí, pero ninguna de las palabras, tampoco el significado,  y menos aún un por qué con un mínimo de sentido. Tal vez por liberar un poco del revuelo que tengo montado en algún lugar de mi subconsciente,  donde se decide en que momento jugármela ...

Tal vez el problema sea, que estoy formada por plumas que solo escriben tu nombre.

Imagen
Puede que de vez en cuando o tal vez de cuando en vez, necesite reunir las fuerzas necesarias para escribir palabras que no deberían ser escritas. Puede, quizás, que las haya dicho tantas veces que estén gastadas en cierto modo, por ti, que no me escuchas, y por mi voz, que jamás las pronuncia en alto. Entonces puede que entiendas, a fin de cuentas, que cuento contigo hasta que ya no sepa contar más. Me he partido en mil pedacitos repartidos en cada parte de ti. De lo que fuiste un día. Al menos. No sé describir esta sensaión de desgaste emocional que me invade cada vez que dices dos palabras al azar y me miras de reojo. Perdona,  no voy a ser yo  la que siga pidiendo deseos soplnado diminutas pestañas caídas mientras pienso en tu nombre. Mi suerte va más allá de una pestaña, un espejo roto, y un poco de sal derramada. Rompería entonces todos los espejos en los que aparece tu rostro detrás de mi en forma de recuerdos que me hacen pensar...

Tres puntos y una coma.

Imagen
No te pares a tratar de comprender como a cada paso de menos que das  está un poco más lejos de ti. Si entre estación y estación se perdió el rumbo entre las caricias de terciopelo que solían, pero ya no. El por qué pinchan más las espinas de aquella rosa ahora. El por que no,  también. Que los pasos que hoy te alejan al mismo tiempo te acercan por el otro lado. A la misma vez.  Así que de par en par abre la ventana, por si sale todo esto, no sé el qué, pero debería salir, que aquí dentro sobra un poco. Y entre sobras encuentro lo que jamás encontraría de haberse perdido un poco mejor. Si sigues recto me encontrarás a mi, sentada y sin sentir, y con una sonrisa de que todo irá un poquito mejor. Si doblas a la izquierda, un poco más adelante, encontrarás quién sabe qué quién sabe por qué y quién sabe que más. Así que no busques bajo estas fachadas  de palabras que dicen  que está ahora un poco más cerca, de lo que al principio pare...

La poesía me pone.

Imagen
Estoy enamorada, pero no de ti, nostalgia, la verdad es que tú me tienes un poco hasta las narices. Me refiero a las palabras, mi único amor verdadero e incondicional, naciendo entre cualquier verso  o tal vez,  entre estas manos que lo mejor que hacen es escribir. No sé mucho sobre el amor, salvo que de vez en cuando suspiramos  y nadie entiende el porque. Se podría decir que tal vez  toda esta melancolía es por causa de este otoño que prematuramente causa efecto en mi. Tal vez por la soledad del momento, o por la comodidad que me provoca el saber que no necesito más abrigo que un buen polvo  y dos palabras de cortesía dichas sin pensar. Luego no me entiendes y confundes amor  con los recuerdos de algo que ya no existe.  No existimos nosotros. Asume que soy tan diferente a quien era hace unos años... Me estaría dando hostias de dos en dos hasta que no supiera que más contar. Es verdad también, que me miraría,  sonreir...

Mi mundo tiene tu aroma, tu melodía favorita y mi vida de fondo.

Imagen
No voy a seguir  el recorrido de mis lágrimas  por mi cara que gritan tu nombre. Esta montaña rusa emocional acabará conmigo, tarde o temprano, y por temprano me refiero a jodidamente pronto. E frío está a la vuelta de la esquina  y la dirección hacia el lugar donde te encuentras se ha esfumado  con el último atisbo de esperanza que quedaba en esta habitación demasiado vacía.  Y sonríes como si la vida te fuera en ello. Y queda todo demasiado forzado. De dos a tres segundos de shock  cada vez que respiramos este aire que contiene una tensión tal  que puede ser cortada con un cuchillo. No se trata de cortesía esta vez, llámalo necesidad. No lo entiendas y espera a que te lo explique yo. Así que observa como las llamas hacen su trabajo  redicen a cenizas todo aquello que deja de doler. El viento se lleva consigo el rastro de los restos que una vez nos pertenecieron  y que más tard...

Aquello de que cambiamos.

Imagen
Una sonrisa de cortesía,  y los nervios del silencio borroso,  sabría ya que no vendría,  o esperaba tal vez solo un poco. Que así de rápido pasa el tiempo,  y perdemos lo que tuvimos,  tal vez a nosotros mismos,  quizás todo lo que fuimos.  Reconozco aquel viejo desconocido,  perdiendo pasos entre el camino,  por caminar descalzo y con el miedo a cuesta mientras sus pies se cortan en fragmentos de vidrios. Comenzar por el final el principio,  y perder el principio otra vez,  y es que estaba tan claro lo que vimos,  que solamente queríamos dejar de ver.  Y suenan esas notas de melodía en silencio,  de una banda sonora que ya no reconozco,  dos notas un poco más agudas,  y otras dos que apenas tienen tono. Entiendo que entiendas entonces,  que notes que en el fondo yo noto,  que ya no somos los de antes,  pues al parecer, hemos crecido un poco. Ahora tú a mi ya no me con...

Cada vez que sonríes pasan las mismas diferentes cosas.

Imagen
Me perdí mientras leía, del desamor que el amor provocaba.  La estúpida agonía del momento en que aparece tu silueta al final del pasillo y entiendo que mi mente relaciona por alguna horrible razón, la palabra amor contigo. Sigo por lo pronto, preguntándome por qué en algún momento pensé que si cerraba los ojos dejaría de verte. Que si me tapaba los oídos, dejaría de escucharte. Que si me tapaba la nariz, dejaría de respirar tu olor. Para no amarte no sé que idiotez se me habría ocurrido, pues sin corazón tampoco se puede vivir.  Mi precio es vivir con él, y que sea tuyo. Entre las calles sólo pasan almas perdidas y solitarias que tal vez buscan un poco de compañía en el lugar más cercano.  Yo busco algo de alcohol para matar de golpe esta nostalgia que mi tiene ya un poco hasta las narices, y me siento en la barra de cualquier bar a esperar que suene aquella canción por casualidad, mientras me tomo a palo seco el último trago.  Del camino de vuelva y vuela no ...

Juntos pero no envueltos.

Imagen
Supongamos que me pides que me pierda porque me sé encontrar. Será fácil si sólo sé buscar en ti, y no tropiezo en cada paso al andar. Pídeme silencio, pídeme volver, pídeme tiempo, o pídeme tan sólo que esté. Pídeme lo que quieras, y supongamos que me pides a mi, yo me quedaría a mi manera,  para luego volverme a ir. Pido tu piel ahora, y un suspiro que sea por mi, un frasquito con tu aroma, o dos pasos y medios dirigidos a ti. Olvidemos luego todo esto, y supongamos entonces una vez más, que te pido y me pides pero ninguno de los dos da más. Y quedamos más lejos que cerca, con más luz que claridad, que por avanzar y esperar en espera, ahora,  siempre nos quedará esperar. 

De un paso a otro.

Imagen
Quizás querer hacer poesía  es el mayor acto de locura que he querido realizar. Luego me paro y recuerdo que entre verso y verso soy capaz de encontrarme a mi misma. O una parte al menos.  Por lo que sigue siendo una locura, pero tal vez es lo que valga par ami  en esto mundo demasiado cuerdo. Tal vez, ese lugar que buscaba  en el sito equivocado, se escondía en cada palabra entrelazada con esos sentimientos que no sé sentir demasiado bien. Te acostumbras, entonces,  a cada palabra dicha de menos escrita me más. Te acostumbras,  al silencio en cada palabra en silencio. En cada palabra en el papel. Sin necesidad de voz, pero si de algún que otro poco de fuerza. Te acostumbras al dolor, como a todas las cosas malas de la vida. Como estar sin ti.  Por ejemplo. Así que una vez más me pierdo en la lluvia. En cada gota de agua, diminuta. Fría. Y fácil de perder en la nada. A menos que caiga en un charco enorme y pase...

Y si esto funciona así, tal vez deba cambiar las reglas del juego.

Imagen
Para mi sorpresa descubrí que algunas segundas partes si son buenas. Ya sabes,  eso es lo que dicen las malas lenguas. También aquellas que no son tan malas, como la tuya, por ejemplo. En este mundo de las palabras perdidas, sólo podemos esperar  que alguien más encuentre  las palabras que andamos buscando nosotros.  Y resulta que el amor a primera vista si existe. Lo supe cuando te vi pasar. Con un ''Hola'' ya estaba sonriendo, y te juro, que con dos besos ya estaba loca por ti. Siempre serás mi resultado de amor a primera vista. No me empujes,  por favor, quién sabe si la gravedad hace bien su trabajo y caigo tan deprisa, que no me da tiempo a volar. Y mira que me da miedo volar. Y es en eso que se apagan las luces pero todo se ilumina igualmente porque tú permaneces sonriendo. Me parece bien que sonrías tú,  por los dos. Por el resto del mundo. Que no gané el pulso otra vez aunque por ti lo perdería mil veces más. Am...

Breathe.

''Las dos de la mañana y sigo despierta escribiendo una canción, si lo apunto todo en el papel ya no estará más dentro de mi, amenazando a la vida a la que pertenece. Y me siento como si estuviera desnuda ante la multitud porque estas palabras son mi diario gritado en alto y sé, que las usareis como queráis.'' Anna Nalick.

Y así caemos entre nubes para rebotar en nuevos sueños.

Imagen
Te paras y me preguntas por qué te quiero, y yo,  ignorando la gran lista de motivos por los que no debería de hacerlo, sonrío,  porque los motivos por los que si lo hago,  siempre serán más.  Me parece un masoquismo innecesario estar sin ti pudiendo estar contigo. Y así pensar en cada motivo, con sentido, o sin el, pero al final en favor de ti, y de mi sonrisa. Espera entonces a que recoja este pequeño desastre,  entre pensamientos y palabras desordenadas en el último cajón de abajo,  junto a todo aquello que cuesta un poco más encontrar. Ya sabes, tú. Por eso mismo te lo diré sin utilizar las palabras, o utilizándolas,  pero de un modo diferente, cariño. Ya si eso hablaremos después de esos versos de buenas noches. De los besos de buenos días. Y de los polvos a cualquier hora. Maldita poesía que me enamora en cada palabra.  En cada silencio. En cada mirada perdida  me tienes,  me dejas de tener, y m...