Despedida.
La última vez que fuimos, tú saltabas, y yo llovía. No sé exactamente en que momento llegamos hasta aquí. Nos equivocamos de destino, aunque el camino fuera el correcto y supongo, solo por el placer de suponer, que el resultado al final era el mismo. No sé lo que pasa por tu cabeza, ni lo que pasaba aquel día. Nos encontramos ante un montón de quizás, y la única diferencia desde entonces, es que yo ya no quiero quedarme. Es muy simple: no vale la pena quedarse, donde sabes que te vas a marchar. Tal vez me equivoco. Las noches de estrellas, las peleas de cosquillas, y las sonrisas de reojo me hacen dudar de si... Sea como sea el ''Hasta el último momento'' llegó antes de tiempo, y yo aún no he encontrado la manera exacta de poder explicar como me siento. Aunque sí sé bien lo que no. Y un por qué, aunque no me convenza... Sigo disfrutando del placer de suponer, después de todo,...