Revuelto.
No sabía lo que estaba a punto de pasar, sólo me situé en el momento previo a, y esperé. Esperar, suena tan desesperante cuando no sabes cuanto tiempo te llevará... Al final de un montón de escusas, y noches en otras camas a las que no pertenecemos, suspiramos imaginando que hubiera pasado aquella noche, o aquel día, o cualquier otro momento seguido por ganas, o cojones, de afrontar que estábamos jodiendo la única cosa buena que nos había pasado en la vida. Es más fácil engañarse que engañar. También más peligroso. Hemos construido un enorme castillo de peros y quizás y muy pocas respuestas que demuestren que en todo esto hay un mínimo de sentido, que no sólo es azar, y que no me estoy volviendo del todo loca aunque tú no seas capaz de verlo. Te miré a los ojos y te mentí tan bien que hasta yo me lo creí. No sé si sentir miedo u orgullo, aunque a estas alturas me conform...