Eternamente.
Recuerdo que un día pensé que te había encontrado, tan perdido y tan ansiado, tan marchito, tan olvidado. Y así la bella rosa perdió todo sus pétalos, quedó sóla y desnuda, anclada en un recuerdo. Y el viejo vagabundo, quedó sin protección alguna, caminando por las calles vacías, solo con la compañía de la Luna. Miera su reflejo, en cada charco de agua, la lluvia mojaba su pies, y las lágrimas empapaban su cara. Pobre amante solitario, que camina de la mano de recuerdos, dónde habrán quedado los sueños, dónde estarán ahora todos ellos. Pues se vio solo un día, sin ni siquiera darse cuenta, se escapó de sus manos lo que más necesitaba, se quedó sin su presencia. Y era su presencia la única que necesitaba, no había nada más, sólo quedaba el recuerdo de aquella mirada. Se sumergía en ella aquellas noches solitarias, valía la pena, era lo que necesitaba. Y quería tener todo eso en apenas un instante, no podía conseguirla, a ella, cada vez más distante. Y el frío lo congela e...