Nosotros si.
Te escribí a gritos lo que en silencio callabas. Te encontré por casualidad, y no he podido dejar de leerte. Llegué un poco tarde y me senté a esperarte, sin pensar en el frío que me congelaba los sentimientos. Tuyos. Llegaste tan rápido, que no tuve que esperarte nunca más hasta ahora. Te has ido con mi frío y con tu aroma con olor a mi. Llegué luego, y esa vez muy temprano. Esa es quizás, la escusa para bombardear mis sentidos, esa que utilizarás, para reconstruir estas viejas ruinas de lo que ''tal vez''. Será tarde y hará frío, pero traerás contigo tu aroma, con olor a mi, y se derretirán todos mis sentimientos. Tuyos.