Y te quema.
Si no te importa me quedaré aquí escuchándote suspirar, viéndote arder, ¿Dónde escribo las noches que nos quedaron a medias por construir?. Mil rastros que me llevan a ti y ninguna huella en el camino de vuelta. Los sueños pesan lo que mis ganas sin ti de por medio, pensando que esto sólo es un juego, y perdiendo a posta sólo para comenzar a jugar otra vez. Nunca supe qué era escribir hasta que te fuiste, poesía y cerveza es el mejor combinado para las largas noches de insomnio. Qué sabrás tú de mis insomnios de mis noches olvidadas, de mis horas en la nada, de mis canciones ahogadas, o de los gritos reprimidos que te querían decir que eres el mayor capullo al que he querido jamás. Demasiado profundo para un primer contacto ¿verdad?. Siempre hubo niñas buenas con falditas de cuadros, dos coletas, y que miraban de reojo antes de portarse mal. Siempre hubo chicos malos...