Maneras.
Y jugamos a un juego en el que el ganador pierde todo, donde al perder se gana con una simple sonrisa, donde los sueños servían cuando soñábamos juntos. Que puede que mire a otro lado y sonría, pero a eso no se le llama indiferencia, sino disimulo. Tal vez orgullo, dolor, o incluso cobardía, mejor llámalo estupidez y terminamos antes. Recuerda que nos llenamos de promesas rotas, después de pensar que las promesas están para cumplirlas, cuando dijimos que era diferente a lo otro, y resultó luego que ahora somos igual que el resto. Ironía. Dejar lo que nunca se dejaría, tal vez, dejar aquello que no se quiere dejar. Seguimos a través del fuego sin quemarnos, o nos quemamos y nos gusta ese dolor tan intenso. El color de las llamas es realmente increíble, y quemarnos juntos es algo a lo que aún ahora no cambiaría por nada. La lista de sueños cada vez es más extensa y yo cada vez tengo menos tiempo para las tonterías, pero entre tonterías crecemos cada vez q...