Ve, búscalo.
Y así fue tan inesperadamente como perdiste todo lo que poseías, tan rápido, que apenas hubo tiempo para que te dieras cuenta. Pues así ocurren las cosas, debes asimilar en un segundo lo que jamás quisiste llegar a imaginar. Pequeño corazón confuso que late en el fondo de tu ser lentamente, sin ganas apenas, queriéndose convertir en un niño aislado de todo dolor posible. Luchar, luchar por volver a conseguir todo aquello que perdiste una vez lo que parece ahora muchísimo tiempo, y solo deseas volver a tener. Comenzar poco a poco, despacio, con paciencia, con calma, sin prisas y con ganas de conseguir. Recuperar lo perdido suena tan bello. Deseas aquello que poseías en aquellos hermosos tiempo pero que ahora resulta tan difícil poseer. Sueñas con volverla a enamorar, como lo hiciste en aquel tiempo. Recuerdas con nostalgia lo fácil que fue todo, no hubo lógica, tampoco sentido. Simplemente ocurrió, y te lleno por dentro como todas las grandes cosas hacen, inundándote...