Adivina la pregunta.
Mi lugar favorito en el mundo es cualquiera en el que tú estés sonriendo. Y creo, que es algo, que no te he dicho lo suficiente. Que no te guste tu sonrisa, es un motivo más para decirte a cada nueva oportunidad lo mucho que me gusta a mí. Hoy voy a dormirme pensando en ti para que sueñes conmigo, lo prometo. Y convertiré cada nuevo arrebato de cordura, en millones de ganas de enloquecer junto a ti, en creer en los imposibles, y seguir sin entender a la gente que cree conocer la magia sin conocerte a ti primero. Verás, llevo tanto tiempo dibujándote entre mis versos que resulta imposible pensar en tanta belleza, a través de unas simples palabras que no muestran ni un atisbo de lo que realmente eres. Y de lo que realmente soy, cuando estás aquí conmigo. Aunque para eso no hacen falta muchas palabras, solo una: Feliz.