Juntos pero no envueltos.
Supongamos que me pides que me pierda porque me sé encontrar. Será fácil si sólo sé buscar en ti, y no tropiezo en cada paso al andar. Pídeme silencio, pídeme volver, pídeme tiempo, o pídeme tan sólo que esté. Pídeme lo que quieras, y supongamos que me pides a mi, yo me quedaría a mi manera, para luego volverme a ir. Pido tu piel ahora, y un suspiro que sea por mi, un frasquito con tu aroma, o dos pasos y medios dirigidos a ti. Olvidemos luego todo esto, y supongamos entonces una vez más, que te pido y me pides pero ninguno de los dos da más. Y quedamos más lejos que cerca, con más luz que claridad, que por avanzar y esperar en espera, ahora, siempre nos quedará esperar.