Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2015

Infinitamente.

Imagen
Hay veces que el alma se nos parte en tantos pedacitos que cuesta más encontrar  nuestras propias partes que han quedado esparcidas por cualquier lugar que algún día visitamos que recomponerlo para que no se rompa más. Te entregué lo más profundo de mi aún sabiendo  que era como darte el cuchillo  con el que podrías matarme sin dejar rastro, ni pistas, ni huellas, ni crimen.  Me entregué a ti como en una novela rosa como en un cuento de final feliz, como si jamás hubiera conocido el miedo o mi corazón nunca hubiera latido a pedazos. Jamás confié tanto en alguien jamás había sentido que mis manos soportaran tan poca sensación de peso nunca me sentí tan pura como ahora, o tan reconstruida, como siempre que me sonríes y me dices bajito y despacio que esta noche vas a dormir conmigo y no te vas a marchar.  Resulta que no sabía escribirle a mi felicidad si no se transformaba antes en escombros y fríos rastros de lo que un día fue pero y...