Es solo cuestión de fijarse bien.
Un día ves a esa persona y te enamoras de ella. De inmediato. Sin más. Sin remedio. Sin esperarlo, e incluso sin darte cuenta en un primer momento. Pero de algo puedes estar seguro una vez que ocurra será para siempre. Ese es el amor de verdad, el amor de tu vida y de repente de pronto, lo sabes.