Echar de menos no sirve para nada. Yo me limito a no hacerlo.

Me tenías perdida
en las mil palabras de mi memoria
que no recordaría ni a tiros. 

Tanta memoria, tanta memoria,
y al final lo último que recuerdo es que demonios desayuné esta mañana.

Un poco de cordura, por favor, 
este mundo de locos está plagado de gente que tan solo finge estarlo
para así entender un poco más allá de la razón, 
que es más divertido.

Sin piedras ni palos 
para construir un refugio de supervivencia 
y mil palabras a pie de cañón 
para defender tal vez una idea que tan solo yo entiendo.
En mi cuerda locura personalizada.

Escribí tres versos y medio
en un trozo de servilleta que perdí luego a saber donde.
A saber por qué.

Es curioso, 
recuerdo que escribí, pero ninguna de las palabras,
tampoco el significado, 
y menos aún un por qué con un mínimo de sentido.

Tal vez por liberar un poco del revuelo que tengo montado en algún lugar de mi subconsciente, 
donde se decide en que momento jugármela 
y así pensar que tal vez todo tiene un poco de sentido,
más allá de esta sensación de que puedo con todo
y no consigo nada. 

Dos versos más allá;
todo recto y girando al llegar al punto y coma.
No tiene pérdida ni truco.
Si te pierdes te busco y si no llegas te llevo.

Para que sea más fácil eso de que entiendas lo que no deberías.

Así que cierro los ojos y pienso
que no debí regresar pensando que sería diferente. 
Debí quedarme lejos, y 
dejar de tratar de autoconvencerme de tal mentira.

Si me había ido era por algo,
y ahora ya no tengo intenciones de volver.

Verás,
no me arrepiento te haber estado,
me arrepiento de haber vuelto. 



Comentarios

Entradas populares de este blog

Stay strong.

Vivir bonito.

''And I just wanna tell you I am.''