Tengo mil pulseras en la mano, cuando realmente una es especial. Aún conservo todos los recortes de todas las fotos, las viejas entradas de cine de la primera película, y de la segunda, de la tercera, cuarta, quinta... y todas las demás. Tengo aquél bono de la guagua, la primera rosa, y la segunda también. El peluche, aquel CD que me gusta tanto, la lista de nuestras canciones, la lista de nuestras películas, la primera carta, y la segunda, la tercera y la cuarta. Aquella chaqueta de béisbol que tanto te gustaba verme puesta. La gran fotografía gigante firmada por ti, la primera pulsera, y la segunda, la tercera, la cuarta, la quinta...son tantas. Aquellos cascos azules que me prestaste un día y que al final me quedé yo, todas y cada unas de mis cartas de reflexión, la primera cadena, y la segunda. También tengo aquella caja grapada y con chinchetas por todos lados en la que estaba aquel llavero que un día perdí. Aquel disfraz que nos pusimos juntos (si, tambié...