Entradas

Echar de menos no sirve para nada. Yo me limito a no hacerlo.

Imagen
Me tenías perdida en las mil palabras de mi memoria que no recordaría ni a tiros.  Tanta memoria, tanta memoria, y al final lo último que recuerdo es que demonios desayuné esta mañana. Un poco de cordura, por favor,  este mundo de locos está plagado de gente que tan solo finge estarlo para así entender un poco más allá de la razón,  que es más divertido. Sin piedras ni palos  para construir un refugio de supervivencia  y mil palabras a pie de cañón  para defender tal vez una idea que tan solo yo entiendo. En mi cuerda locura personalizada. Escribí tres versos y medio en un trozo de servilleta que perdí luego a saber donde. A saber por qué. Es curioso,  recuerdo que escribí, pero ninguna de las palabras, tampoco el significado,  y menos aún un por qué con un mínimo de sentido. Tal vez por liberar un poco del revuelo que tengo montado en algún lugar de mi subconsciente,  donde se decide en que momento jugármela ...

Tal vez el problema sea, que estoy formada por plumas que solo escriben tu nombre.

Imagen
Puede que de vez en cuando o tal vez de cuando en vez, necesite reunir las fuerzas necesarias para escribir palabras que no deberían ser escritas. Puede, quizás, que las haya dicho tantas veces que estén gastadas en cierto modo, por ti, que no me escuchas, y por mi voz, que jamás las pronuncia en alto. Entonces puede que entiendas, a fin de cuentas, que cuento contigo hasta que ya no sepa contar más. Me he partido en mil pedacitos repartidos en cada parte de ti. De lo que fuiste un día. Al menos. No sé describir esta sensaión de desgaste emocional que me invade cada vez que dices dos palabras al azar y me miras de reojo. Perdona,  no voy a ser yo  la que siga pidiendo deseos soplnado diminutas pestañas caídas mientras pienso en tu nombre. Mi suerte va más allá de una pestaña, un espejo roto, y un poco de sal derramada. Rompería entonces todos los espejos en los que aparece tu rostro detrás de mi en forma de recuerdos que me hacen pensar...

Tres puntos y una coma.

Imagen
No te pares a tratar de comprender como a cada paso de menos que das  está un poco más lejos de ti. Si entre estación y estación se perdió el rumbo entre las caricias de terciopelo que solían, pero ya no. El por qué pinchan más las espinas de aquella rosa ahora. El por que no,  también. Que los pasos que hoy te alejan al mismo tiempo te acercan por el otro lado. A la misma vez.  Así que de par en par abre la ventana, por si sale todo esto, no sé el qué, pero debería salir, que aquí dentro sobra un poco. Y entre sobras encuentro lo que jamás encontraría de haberse perdido un poco mejor. Si sigues recto me encontrarás a mi, sentada y sin sentir, y con una sonrisa de que todo irá un poquito mejor. Si doblas a la izquierda, un poco más adelante, encontrarás quién sabe qué quién sabe por qué y quién sabe que más. Así que no busques bajo estas fachadas  de palabras que dicen  que está ahora un poco más cerca, de lo que al principio pare...

La poesía me pone.

Imagen
Estoy enamorada, pero no de ti, nostalgia, la verdad es que tú me tienes un poco hasta las narices. Me refiero a las palabras, mi único amor verdadero e incondicional, naciendo entre cualquier verso  o tal vez,  entre estas manos que lo mejor que hacen es escribir. No sé mucho sobre el amor, salvo que de vez en cuando suspiramos  y nadie entiende el porque. Se podría decir que tal vez  toda esta melancolía es por causa de este otoño que prematuramente causa efecto en mi. Tal vez por la soledad del momento, o por la comodidad que me provoca el saber que no necesito más abrigo que un buen polvo  y dos palabras de cortesía dichas sin pensar. Luego no me entiendes y confundes amor  con los recuerdos de algo que ya no existe.  No existimos nosotros. Asume que soy tan diferente a quien era hace unos años... Me estaría dando hostias de dos en dos hasta que no supiera que más contar. Es verdad también, que me miraría,  sonreir...

Mi mundo tiene tu aroma, tu melodía favorita y mi vida de fondo.

Imagen
No voy a seguir  el recorrido de mis lágrimas  por mi cara que gritan tu nombre. Esta montaña rusa emocional acabará conmigo, tarde o temprano, y por temprano me refiero a jodidamente pronto. E frío está a la vuelta de la esquina  y la dirección hacia el lugar donde te encuentras se ha esfumado  con el último atisbo de esperanza que quedaba en esta habitación demasiado vacía.  Y sonríes como si la vida te fuera en ello. Y queda todo demasiado forzado. De dos a tres segundos de shock  cada vez que respiramos este aire que contiene una tensión tal  que puede ser cortada con un cuchillo. No se trata de cortesía esta vez, llámalo necesidad. No lo entiendas y espera a que te lo explique yo. Así que observa como las llamas hacen su trabajo  redicen a cenizas todo aquello que deja de doler. El viento se lleva consigo el rastro de los restos que una vez nos pertenecieron  y que más tard...

Aquello de que cambiamos.

Imagen
Una sonrisa de cortesía,  y los nervios del silencio borroso,  sabría ya que no vendría,  o esperaba tal vez solo un poco. Que así de rápido pasa el tiempo,  y perdemos lo que tuvimos,  tal vez a nosotros mismos,  quizás todo lo que fuimos.  Reconozco aquel viejo desconocido,  perdiendo pasos entre el camino,  por caminar descalzo y con el miedo a cuesta mientras sus pies se cortan en fragmentos de vidrios. Comenzar por el final el principio,  y perder el principio otra vez,  y es que estaba tan claro lo que vimos,  que solamente queríamos dejar de ver.  Y suenan esas notas de melodía en silencio,  de una banda sonora que ya no reconozco,  dos notas un poco más agudas,  y otras dos que apenas tienen tono. Entiendo que entiendas entonces,  que notes que en el fondo yo noto,  que ya no somos los de antes,  pues al parecer, hemos crecido un poco. Ahora tú a mi ya no me con...

Cada vez que sonríes pasan las mismas diferentes cosas.

Imagen
Me perdí mientras leía, del desamor que el amor provocaba.  La estúpida agonía del momento en que aparece tu silueta al final del pasillo y entiendo que mi mente relaciona por alguna horrible razón, la palabra amor contigo. Sigo por lo pronto, preguntándome por qué en algún momento pensé que si cerraba los ojos dejaría de verte. Que si me tapaba los oídos, dejaría de escucharte. Que si me tapaba la nariz, dejaría de respirar tu olor. Para no amarte no sé que idiotez se me habría ocurrido, pues sin corazón tampoco se puede vivir.  Mi precio es vivir con él, y que sea tuyo. Entre las calles sólo pasan almas perdidas y solitarias que tal vez buscan un poco de compañía en el lugar más cercano.  Yo busco algo de alcohol para matar de golpe esta nostalgia que mi tiene ya un poco hasta las narices, y me siento en la barra de cualquier bar a esperar que suene aquella canción por casualidad, mientras me tomo a palo seco el último trago.  Del camino de vuelva y vuela no ...

Juntos pero no envueltos.

Imagen
Supongamos que me pides que me pierda porque me sé encontrar. Será fácil si sólo sé buscar en ti, y no tropiezo en cada paso al andar. Pídeme silencio, pídeme volver, pídeme tiempo, o pídeme tan sólo que esté. Pídeme lo que quieras, y supongamos que me pides a mi, yo me quedaría a mi manera,  para luego volverme a ir. Pido tu piel ahora, y un suspiro que sea por mi, un frasquito con tu aroma, o dos pasos y medios dirigidos a ti. Olvidemos luego todo esto, y supongamos entonces una vez más, que te pido y me pides pero ninguno de los dos da más. Y quedamos más lejos que cerca, con más luz que claridad, que por avanzar y esperar en espera, ahora,  siempre nos quedará esperar.