Entradas

Adiós y buena suerte.

Imagen
Un día te despiertas entre pensamientos confusos que por mucho que trates de ordenar solo crean dudas en tu interior. Sientes como no eres capaz de poner las cosas bajo control, que la situación se te va de las mano u que no encuentras la forma para poder entender todo lo que cambia poco a poco dentro de ti. Entonces decides dejar de pensar en todo lo que te llena de inseguridades y te das cuenta. En ese momento descubres de que se terminó cualquier motivo por el cual luchar, que ya no vale la pena y que ya no hay nada más que buscar en el pasado. Todo está en seguir caminando, y dejar todo lo que un día importó pero que ya hoy no importan más. Todo lo que un día fue ahora tiene que dejar de ser porque siempre llega un momento en el que hay que olvidar todo. En realidad, tal vez no hay que olvidar, tal vez halla que recordarlo pero sin dejar que los recuerdos te retengan en algo que ya no tiene sentido porque se ha terminado. No sirve de nada remover el pasado.Sirve, para empeorar...

Vista al frente.

Imagen
Un recuerdo que te acompaña que te sigue día a día y te impide ver la salida de ese sentimiento que te engaña. Una lágrima perdida que sale de lo más profundo te hace perder el rumbo y te impide ver la salida. Un pensamiento que navega por un pasado perdido te encierra en lo ya vivido y no te deja ver lo que te espera. Son esos recuerdos los que hacen daño los que hay que dejar para salir adelante para seguir con tu vida triunfante dejando atrás todo lo ya pasado. Así que seca esas lágrimas de tus ojos que te impiden mostrar tu sonrisa hermosa esa con la que podrías conseguir cualquier cosa y te hará más fácil seguir adelante.

Cuestión de valentía.

Imagen
Pasa el tiempo. Y aunque las cosas no cambien, nada permanece igual. Notas como vas perdiendo en todo lo que apuestas poco a poco y piensas en dejar de intentar. Rendirse, tirar la toalla. Jamás se consigue algo cuando uno se rinde, quien no arriesga no gana pero quien arriesga puede perderlo todo. Nunca se se sabe, vivimos en un mundo en el que las posibilidades son un juego de azar, una partida de poker en el que no se sabe quien puede ganar todo hasta que no se juega la última carta. En todos los casos la cuestión es la misma. Arriesgas. Poner todo lo que posees en disposición para ganar algo o perderlo todo. Para ganar o perder. Para saber que debes pararte o por lo contrario luchar para seguir. Es tan incierto como ganar a cara o cruz con una moneda. Nunca se sabe. Antes de ganar hay que tener claro lo que se está dispuesto a perder. La ilusión, la esperanza, el sueño... Pero es que la victoria es tan dulce, es el regalo que todos esperamos, el poder que...

Otro día más.

Imagen
Pueden pasar los días en los que nuestras miradas no se cruzan por mucho que nosotros estemos cara a cara. Esos en los que al pasas a tu lado hago cualquier cosa con tal de no encontrarme con tu mirada, esa que aunque no mire desde hace mucho tiempo me muero por ver. Pasar lo más rápido posible por tu lado intentando pensar que no estas ahí, y llegar rápido a un lugar en el que pueda dejar de verte. Pasa el tiempo y me pregunto a mi misma cuanto tiempo voy a tener que seguir así, fingiendo que nada me importa cuando todo me importa más de lo normal. Cuando lo único que tengo ganas es de reconocer que no estoy bien, que no sé cuanto tiempo más podré aguantar hasta volverme a derrumbar por completo cada vez que me pregunta un simple ''que tal estas''. En lugar de eso callo, sonrío, y me escucho a mi misma decir que estoy bien, que todo está bien.  Pero no es así, cansa el hecho de tener que aparentar que estoy bien siempre, que nada me importa y que soy una persona fue...

Recuerda, si aún duele, es por algo.

Imagen
Llega un día en el que te das cuenta. Recuerdas todos esos momentos a su lado, cada sonrisa, cada beso, abrazo e incluso lágrimas que un día existieron gracias a esa persona especial. La persona de tu vida, esa por la cual hubieras dado todo y que por el contrarío un día decidiste dejar de intentar. Puede que por el miedo, cansancio, por ver que no podías solucionar los problemas que se iban encontrando por el camino. Son tantos los motivos que se pudieron pasar por tu mente para que decidieras decir adiós... Y ahora, piensas, ¿realmente valió la pena? Rendirse, dejar todo atrás simplemente por engañarte haciéndote creer que realmente podrías olvidar, que es sólo cuestión de tiempo, que llegará otra persona. Pero no es así, puede que llegue otra persona, puede que la quieras, que te haga sonreír, que te haga sentir la esperanza de nuevo y que te devuelva las ganas de luchar que un día perdiste por las inseguridades, pero no es ella. Puede ser mejor, o peor, pero jamás igu...

Autoengañarse no viene bien.

Imagen
Quizás yo me rendí demasiado rápido y deje de luchar cuando aún podía hacer algo. Siempre dije que lucharía por eso que quería, por lo que amaba, pero el miedo me paraliza cada vez que mis sentimientos me gritan que debo hacer algo, cuando mis impulsos me dicen que ya es hora de reaccionar, mi mente dice que no, mis músculos no se mueven, y al final solo queda otro día en el que me acuesto intentando descubrir que es lo que debo hacer.  Cada mañana me pregunto a mi misma como he podido llegar a este punto, intento engañarme a mi misma diciéndome que no hace falta que haga nada aparte de seguir adelante fingiendo que soy fuerte, que es solo cuestión de tiempo, cuando sé que no es así, porque el tiempo no puede hacer que piense menos, que se me congele el tiempo cuando le veo, que las ganas de luchar desaparezcan, que el miedo se valla, y que las preguntas se respondan por si solas mientras que cada cosa se pone en su lugar. Me engaño diciéndome a mi misma qu...

A pesar de todo, yo sigo aquí.

Imagen
Yo tenía un sueño. Tenía la realidad más perfecta que jamás hubiera imaginado. Un día a día que no hubiera cambiado por nada del mundo. Ese deseo de que no terminara lo que estaba sintiendo, de que no se rompiera todo como si de una frágil copa de cristal se tratara, que no se quedara en la nada como si fuera una delicada rosa que ha perdido todos sus pétalos. Yo tenía una creencia. Esa que me decía que a pesar de las inseguridades eran solo eso, inseguridades, que podría con todo lo que viniera, que los problemas se solucionarían, que hay excepciones que contradicen toda regla lógica impuesta porque no conocían lo que nosotros estábamos viviendo.  Lo tenía, realmente lo tuve durante tanto tiempo, que aunque pensaba que podía terminar todo lo dejaba en el baúl de los pensamientos sin sentido y no le daba importancia.  Pero se terminó todo, como siempre terminan las cosas. Por mucho que se luche, un día te despiertas entre lágrimas porque te das cuenta...

Como pasa el tiempo.

Imagen
Fíjate que todo lo que hace que hoy te muevas, mañana te puede hacer parar. Lo que te hace sonreír puede acabar por hacerte llorar, al igual que lo que hace que pienses, puede terminar logrando que quieras dejar la mente completamente en blanco.  Y es así, las cosas pueden cambiar de una manera vertiginosa de un día  a otro. ¿Qué pensara el señor multimillonario cuando en una partida de cartas pierde toda su fortuna? ¿Y el vagabundo que se encuentra por la calle un billete de lotería y descubre incrédulo que es completamente milloranario?  Así es la vida, no es tan precisa ni los casos son tan exagerados, pero bueno, nunca se sabe.  Las cosas cambian, siempre. Las cosas cambian día a día, minuto a minuto. Cualquier mínima acción conlleva una consecuencia, hasta el simple hecho de no hacer nada puede provocar que se pierda todo y que luego no podamos hacer nada. Y es así. Increíble, pero cierto.  Asusta pero es real, pero sobre...