Es como una despedida constante.
Cada vez te siento más lejos y he dejado de escribir. No sé si esto es un motivo o es una escusa. Sólo es. Y eso ya es mucho en este montón de sin sentidos en los que pensar a las tres y diez de la madrugada. Todo comienza a complicarse en el momento en el que tengo que convencerme de que dormir sin ti no está tan mal, es algo a lo que se puede sobrevivir, aunque después de todo no se me ocurra ninguna forma para autoconvencerme de ello.
Ya que estamos podría aprovechar para decirte que te lleves toda esta enorme culpabilidad que dejaste tirada por aquí, como el resto de tus cosas, que ya no sirven para nada más que no sea convencerme de que todo aquello fue real. Todas esas canciones de fondo o asientos número siete en cada sala de cada cine. Llévate todo este aire que tiene tu olor y así fingiré mejor que hace un momento me acordé de ti.
Levaba tanto tanto tiempo. No sé si siento inspiración o miedo. Pero al final dejarme llevar significa volver a lo mismo, y te juro que durante un momento odio escribir.
No entiendo que relación tiene el dejarme llevar que siempre me lleva a ti. Aunque siga sin saber si eso es justo o peligroso.
Hacía tiempo que no escribía pero antes me acordé de ti. Y aquí estoy otra vez. No te creas que esto es una forma de sentirte cerca, me gusta saber que estás lejos. Sólo es mi manera de sentir, en general. Y eso está bien, supongo. Yo sigo necesitándote para escribir y tú sigues esperando a que te escriba.
Nuestro baile suicida perfecto.
Nuestra mejor despedida.
La única manera de seguir juntos, aunque estemos separados.
Lo único que nos une cuando estamos más lejos que nunca.
Lo único que te queda de mi.
La prueba de que un día fuimos, pero sobre todo, de que nunca más volveremos a ser.
Ya que estamos podría aprovechar para decirte que te lleves toda esta enorme culpabilidad que dejaste tirada por aquí, como el resto de tus cosas, que ya no sirven para nada más que no sea convencerme de que todo aquello fue real. Todas esas canciones de fondo o asientos número siete en cada sala de cada cine. Llévate todo este aire que tiene tu olor y así fingiré mejor que hace un momento me acordé de ti.
Levaba tanto tanto tiempo. No sé si siento inspiración o miedo. Pero al final dejarme llevar significa volver a lo mismo, y te juro que durante un momento odio escribir.
No entiendo que relación tiene el dejarme llevar que siempre me lleva a ti. Aunque siga sin saber si eso es justo o peligroso.
Hacía tiempo que no escribía pero antes me acordé de ti. Y aquí estoy otra vez. No te creas que esto es una forma de sentirte cerca, me gusta saber que estás lejos. Sólo es mi manera de sentir, en general. Y eso está bien, supongo. Yo sigo necesitándote para escribir y tú sigues esperando a que te escriba.
Nuestro baile suicida perfecto.
Nuestra mejor despedida.
La única manera de seguir juntos, aunque estemos separados.
Lo único que nos une cuando estamos más lejos que nunca.
Lo único que te queda de mi.
La prueba de que un día fuimos, pero sobre todo, de que nunca más volveremos a ser.

Comentarios
Publicar un comentario