Bienvenidos.
A veces escribo tan profundo que siento que me quedo completamente desnuda, y todos ustedes observan cada miedo que hay en mi. Cada secreto, incluso, cada sentimiento profundo guardado bajo mil llaves en mi interior.
A veces me da miedo escribir y dejarme llevar de tal manera que descubra lo que pasa por mi mente, que salga a flote lo que yo misma trato de negarme, lo que me niego a creer o sentir. Si, a veces escribir me da miedo.
Y me siento como quien grita a los cuatro vientos aquel detalle intimo y vergonzoso del que no se puede enterar nadie, ese secreto en susurro al oído de tu mejor amiga.
Que cada uno de ustedes leerán mis lineas y sacarán miles conclusiones diferentes y no sé en que lugar me puede dejar eso. Sé que cada quien lo interpreta como quiera.
Para bien, o para mal.
Pero por otro lado, escribir me salva.
Me hace sentir viva, reconocerme, y entender que lo que siento, lo siento por algo, que todos esos pensamientos desorganizados, alborotados y a veces incluso sin sentido que corren por mi cabeza constantemente, si tienen un orden, un motivo, un por qué. Que no soy solo ruido. Que no soy solo caos.
Y tal vez parezca una tontería pero escribir... cuando escribo siento que estoy haciendo exactamente lo que me hace feliz.
Si, cuando escribo soy feliz, jodidamente feliz. A pesar de que solo pueda escribir, o mejor dicho, mayoritariamente, sobre cosas que me hacen daño, que me duelen, que extraño... Aún así, me hace feliz.
Puedo ser yo misma sin miedos.
Puedo sentir cerca aquello que está tan lejos. Puedo volver a aquel lugar, con aquella persona.
Sonreír.
Y me da igual que me descubran. Aquí estoy, esta soy yo, y soy lo que lees aquí.
En mi película favorita, Greg Kinnear dice; ''Creo que en eso consiste escribir, en escuchar nuestro corazón y cuando lo hacemos nuestro cometido es descifrarlo lo mejor que sepamos.''
Y eso es lo que hago. Es lo que quiero. Es lo que soy.
Y ustedes pueden interpretarlo como quieran, está bien.
Aquí estoy y esto es lo que hay dentro de mi.
Y voy a compartirlo, así que espero que les guste.
A veces me da miedo escribir y dejarme llevar de tal manera que descubra lo que pasa por mi mente, que salga a flote lo que yo misma trato de negarme, lo que me niego a creer o sentir. Si, a veces escribir me da miedo.
Y me siento como quien grita a los cuatro vientos aquel detalle intimo y vergonzoso del que no se puede enterar nadie, ese secreto en susurro al oído de tu mejor amiga.
Que cada uno de ustedes leerán mis lineas y sacarán miles conclusiones diferentes y no sé en que lugar me puede dejar eso. Sé que cada quien lo interpreta como quiera.
Para bien, o para mal.
Pero por otro lado, escribir me salva.
Me hace sentir viva, reconocerme, y entender que lo que siento, lo siento por algo, que todos esos pensamientos desorganizados, alborotados y a veces incluso sin sentido que corren por mi cabeza constantemente, si tienen un orden, un motivo, un por qué. Que no soy solo ruido. Que no soy solo caos.
Y tal vez parezca una tontería pero escribir... cuando escribo siento que estoy haciendo exactamente lo que me hace feliz.
Si, cuando escribo soy feliz, jodidamente feliz. A pesar de que solo pueda escribir, o mejor dicho, mayoritariamente, sobre cosas que me hacen daño, que me duelen, que extraño... Aún así, me hace feliz.
Puedo ser yo misma sin miedos.
Puedo sentir cerca aquello que está tan lejos. Puedo volver a aquel lugar, con aquella persona.
Sonreír.
Y me da igual que me descubran. Aquí estoy, esta soy yo, y soy lo que lees aquí.
En mi película favorita, Greg Kinnear dice; ''Creo que en eso consiste escribir, en escuchar nuestro corazón y cuando lo hacemos nuestro cometido es descifrarlo lo mejor que sepamos.''
Y eso es lo que hago. Es lo que quiero. Es lo que soy.
Y ustedes pueden interpretarlo como quieran, está bien.
Aquí estoy y esto es lo que hay dentro de mi.
Y voy a compartirlo, así que espero que les guste.

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