Un minuto más.
No entendiste
quizá
que yo no soy como las otras.
Que soy más de refugiarme entre libros
y poesía,
de perderme, encontrarme
y volverme a perder
entre páginas
lineas,
letras,
versos,
sin más.
Que prefiero un sábado entre rimas
que de fiesta,
y cuando son las tres de la madrugada
y sigo
cómo no
despierta,
da por seguro que no estaré ligando
con el guapo de turno
que consiguió mi número a saber como,
sino que estoy escribiendo,
seguro,
sobre lo que no me deja dormir.
O quién
no
me
deja
dormir.
Soy la chica que sonríe
aunque sea el peor día de mi vida,
y luego habla con una hoja sobre ello.
Soy la que te acaricia
y te dice
que todo va a salir bien
y que el dolor
esta vez
también pasará.
La que se camufla
de toda esta multitud desconocida y autodestructiva
en el libro que leyó el año pasado
y que está volviendo a leer
porque las historias de amor con final feliz
son jodidamente hermosas.
La que comete errores,
tantos
que he comenzado a escribirlos con h
para así sumar ya de paso, uno más.
Y que más da.
Resulta que necesito la tragedia en mi vida
el dolor como día a día
porque lo mio es escribir
y sólo así puedo hacerlo.
Supongo
que el que me odies
hará que escriba tal vez un libro entero,
así que supongo que debo darte las gracias por eso.
Aunque por mil cosas más también.
Soy esa chica que
ahora,
a las 3:06 de la mañana
está escribiendo
porque no puede dormir.
Pero no me importan, en realidad.
La que espera la próxima sonrisa
de alguien que sea capaz de aguantarme
un poco más de lo que yo misma soy capaz de aguantarme
a veces
y créeme, son muchas.
Quizá este sea el precio que deba pagar
por querer dedicarme a la poesía.
El precio por escribir
tal vez sea hacerlo sobre lo que ya no está
porque se ha ido,
y ya solo me quedará eso.
Puede,
que me haya convertido en esto que soy ahora
aunque para serte sincera
no se bien lo que eso significa.
El caso es que al final
sigo siendo esa chica
que ha vuelto a la mala
o preciosa vida
de quedarse hasta las tres de la mañana
leyendo
o escribiendo
o perdiéndome
para poderme encontrar
y poder entenderme
aunque sea solo un poco.
quizá
que yo no soy como las otras.
Que soy más de refugiarme entre libros
y poesía,
de perderme, encontrarme
y volverme a perder
entre páginas
lineas,
letras,
versos,
sin más.
Que prefiero un sábado entre rimas
que de fiesta,
y cuando son las tres de la madrugada
y sigo
cómo no
despierta,
da por seguro que no estaré ligando
con el guapo de turno
que consiguió mi número a saber como,
sino que estoy escribiendo,
seguro,
sobre lo que no me deja dormir.
O quién
no
me
deja
dormir.
Soy la chica que sonríe
aunque sea el peor día de mi vida,
y luego habla con una hoja sobre ello.
Soy la que te acaricia
y te dice
que todo va a salir bien
y que el dolor
esta vez
también pasará.
La que se camufla
de toda esta multitud desconocida y autodestructiva
en el libro que leyó el año pasado
y que está volviendo a leer
porque las historias de amor con final feliz
son jodidamente hermosas.
La que comete errores,
tantos
que he comenzado a escribirlos con h
para así sumar ya de paso, uno más.
Y que más da.
Resulta que necesito la tragedia en mi vida
el dolor como día a día
porque lo mio es escribir
y sólo así puedo hacerlo.
Supongo
que el que me odies
hará que escriba tal vez un libro entero,
así que supongo que debo darte las gracias por eso.
Aunque por mil cosas más también.
Soy esa chica que
ahora,
a las 3:06 de la mañana
está escribiendo
porque no puede dormir.
Pero no me importan, en realidad.
La que espera la próxima sonrisa
de alguien que sea capaz de aguantarme
un poco más de lo que yo misma soy capaz de aguantarme
a veces
y créeme, son muchas.
Quizá este sea el precio que deba pagar
por querer dedicarme a la poesía.
El precio por escribir
tal vez sea hacerlo sobre lo que ya no está
porque se ha ido,
y ya solo me quedará eso.
Puede,
que me haya convertido en esto que soy ahora
aunque para serte sincera
no se bien lo que eso significa.
El caso es que al final
sigo siendo esa chica
que ha vuelto a la mala
o preciosa vida
de quedarse hasta las tres de la mañana
leyendo
o escribiendo
o perdiéndome
para poderme encontrar
y poder entenderme
aunque sea solo un poco.

Comentarios
Publicar un comentario