Una vez hablamos de fresas y nata. Pero eso también quedó pendiete.
Juro
que voy a construir
un castillo de sábanas y cojines
y encenderé mil luces
y pondré todas esas canciones de fondo,
bajito,
para así escucharlas mejor.
Y yo no sé como llamarían ustedes a eso,
yo
lo llamo felicidad.
Y si,
en ese momento creería en la magia,
en lo bellos que son los días de frío,
en las lágrimas de alegría,
en los sentimientos a distancia y callados,
en la felicidad
al alcance
de nuestra mano.
Es lo que siempre he querido,
el sueño de peque que nunca llegué a cumplir,
reina de corazones por un día,
o por una noche,
ya sabes.
Mezcla de risas y chocolate,
tal vez una película en blanco y negro,
tal vez la recopilación de nosotros,
y el perdernos
(como sólo nosotros sabemos)
entre sábanas y besos.
Y eso que al principio
se trataba de un momento par ami sola,
conmigo misma,
pero la verdad es que contigo todo es mejor,
así que ven aquí.
Sería un bonito reencuentro,
¿No crees?
Me encargaré del vídeo de fondo
y el olor de palomitas recién hechas.
Tú solo tienes que poner la sonrisa
aunque de eso
también me puedo encargar yo.
Aún hay tiempo para nuestro sueño,
y entonces,
justo en ese momento,
ni si quiera la poesía
tendrá nada que hacer.
Venga,
logremos lo imposible.
que voy a construir
un castillo de sábanas y cojines
y encenderé mil luces
y pondré todas esas canciones de fondo,
bajito,
para así escucharlas mejor.
Y yo no sé como llamarían ustedes a eso,
yo
lo llamo felicidad.
Y si,
en ese momento creería en la magia,
en lo bellos que son los días de frío,
en las lágrimas de alegría,
en los sentimientos a distancia y callados,
en la felicidad
al alcance
de nuestra mano.
Es lo que siempre he querido,
el sueño de peque que nunca llegué a cumplir,
reina de corazones por un día,
o por una noche,
ya sabes.
Mezcla de risas y chocolate,
tal vez una película en blanco y negro,
tal vez la recopilación de nosotros,
y el perdernos
(como sólo nosotros sabemos)
entre sábanas y besos.
Y eso que al principio
se trataba de un momento par ami sola,
conmigo misma,
pero la verdad es que contigo todo es mejor,
así que ven aquí.
Sería un bonito reencuentro,
¿No crees?
Me encargaré del vídeo de fondo
y el olor de palomitas recién hechas.
Tú solo tienes que poner la sonrisa
aunque de eso
también me puedo encargar yo.
Aún hay tiempo para nuestro sueño,
y entonces,
justo en ese momento,
ni si quiera la poesía
tendrá nada que hacer.
Venga,
logremos lo imposible.


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