''Te veré en los recuerdos''
Hoy me han devuelto la libreta a la que le conté mi mayor secreto.
Tal vez, es la única prueba de que lo que pasó fue real,
y de que cada recuerdo tiene un motivo que no va más allá de la imaginación.
Me han dicho, que es increíble lo que hay escrito en ella,
que es triste,
melancólico creo que fue la palabra exacta,
pero que en sí, de eso está llena la vida.
He sonreído al leer las primeras palabras,
las primeras lineas,
las primeras páginas.
Pero al ir llegando al final,
tan solo quería dejar de leer, porque no me gusta el final de la historia.
De (nuestra) historia.
Te preguntarás entonces, por qué una vez más vuelvo a escribir sobre ello.
La pregunta es fácil,
la respuesta va un poco más allá.
Me pidieron que contara mi mejor historia y pensé en tu nombre.
Que fuera algo que me ocupara quince minutos diarios y pensé en ti.
Eso si,
me prometí que sería fuerte y que no derramaría una sola lágrima escribiendo esas palabras,
créeme si te digo que cumplí mi palabra,
que ni una sola vez me sentí débil,
y que contra todo pronóstico,
me sentí más fuerte que nunca.
Ahora tengo una libreta con nuestra historia escrita de principio a fin.
Ya sabes, un resumen de 546 días.
Decidí sobre la marcha, que le dedicaría más tiempo al comienzo,
y no a la despedida,
para así poder cumplir mi promesa de no llorar.
Ahora, guardaré la libreta dentro de la caja con el resto de tus cosas,
volverá una vez más al fondo de de mi armario,
para como no, quedar en el olvido. Otra vez.
Como has quedado tú,
tal vez no del todo,
pero si lo suficiente, y eso al fin y al cabo,
es lo que importa.
Un saludo, y gracias por ayudarme a sacar un 8 en lengua.
Tal vez, es la única prueba de que lo que pasó fue real,
y de que cada recuerdo tiene un motivo que no va más allá de la imaginación.
Me han dicho, que es increíble lo que hay escrito en ella,
que es triste,
melancólico creo que fue la palabra exacta,
pero que en sí, de eso está llena la vida.
He sonreído al leer las primeras palabras,
las primeras lineas,
las primeras páginas.
Pero al ir llegando al final,
tan solo quería dejar de leer, porque no me gusta el final de la historia.
De (nuestra) historia.
Te preguntarás entonces, por qué una vez más vuelvo a escribir sobre ello.
La pregunta es fácil,
la respuesta va un poco más allá.
Me pidieron que contara mi mejor historia y pensé en tu nombre.
Que fuera algo que me ocupara quince minutos diarios y pensé en ti.
Eso si,
me prometí que sería fuerte y que no derramaría una sola lágrima escribiendo esas palabras,
créeme si te digo que cumplí mi palabra,
que ni una sola vez me sentí débil,
y que contra todo pronóstico,
me sentí más fuerte que nunca.
Ahora tengo una libreta con nuestra historia escrita de principio a fin.
Ya sabes, un resumen de 546 días.
Decidí sobre la marcha, que le dedicaría más tiempo al comienzo,
y no a la despedida,
para así poder cumplir mi promesa de no llorar.
Ahora, guardaré la libreta dentro de la caja con el resto de tus cosas,
volverá una vez más al fondo de de mi armario,
para como no, quedar en el olvido. Otra vez.
Como has quedado tú,
tal vez no del todo,
pero si lo suficiente, y eso al fin y al cabo,
es lo que importa.
Un saludo, y gracias por ayudarme a sacar un 8 en lengua.

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