Que vacío se siente.

Me da por desconectar del mundo, 
y pensar que no tengo nada que ver con esta mierda a la que llamamos 
día a día. 
Puede, que quedándome a un lado
me pierda mucho más de lo que podría ganar estando ahí fuera metida, 
fingiendo que me gusta el lugar, 
y con sonrisas de cortesía 
que para nada son naturales. 
Y es que lo natural ya poco se encuentra, 
estamos rodeados de copias baratas
que cambian cada dos por tres,
sin tener ni idea,
de que el resultado ha dejado de ser seis.
Pues se repite tantas veces, 
que llega a infinito. 
Tal vez, 
el problema sea mío, 
que no entiendo como se mueve todo esto a mi alrededor.
Pues prefiero quedarme quieta,
cerrar los ojos, 
y pensar, que cuando los abra, a lo mejor, 
esto sea un poco diferente. 
Que por ser diferentes terminan todos iguales,
como pequeños soldados de plomo 
que van a una lucha imaginaria, 
para ganar una guerra a favor de la libertad
en la que están bajo las ordenes de un ser superior. 
Que estúpido ¿no?
Así funciona la lógica de la mente moderna de hoy en día.
Así son mis ganas de desconectar,
alejarme de todo esto 
que comienza a ser cada vez más cansino. 
Que ganas de desesperación y vacío mental que parecen tener todos ahora..
Dale a pausa y desconecta un minuto y medio de todo eso 
que te convierte en uno más de este mundo de zombis hambrientos 
buscando venganza contra si mismos. 
Que la felicidad no está escondida, 
está en nuestras narices
y esperando a que dejemos de hacernos los interesantes 
y le hagamos un poco de caso.
Un poco solo.
Que masoquismo este, 
que nos lleva a todos en contra de nosotros mismos,
Queriendo huir pero quedándonos en el mismo lugar de siempre,
haciendo lo mismo de siempre,
y como no, esperando al cambio.
Así nos va, 
encerrados en un cubo de basura que comienza a oler porque no se tira toda la mierda que lleva dentro.
Que hay de sobra, 
y cada vez más...
Poco a poco, hasta que se sutura.
Entonces, ya es tarde para desconectar y tratar de poner orden.
Pues ese es el problema del caos,
cuando llega al máximo,
reconstruirlo es complicado,
y estamos a tope.
Solo quedan ganas de renunciar y mirar para otro lado,
como si esa fuera la única solución.
Punto y coma.
O punto y final.
Párrafo nuevo, 
o capítulo siguiente.
Como sea. 
Comenzar de cero, 
con una de estas canciones que hacen que el estado de ánimo se multiplique por segundos y 
¡PAM! 
ahí está la felicidad.
Lo dije, 
no está tan lejos, 
solo que nosotros somos muy idiotas y no buscamos la felicidad, 
buscamos estar bien solo para que los otros lo sepan 
y no por nosotros mismos.
Así no llegamos a nada, 
y la nada... es un asco. 



Comentarios

Entradas populares de este blog

Stay strong.

Vivir bonito.

''And I just wanna tell you I am.''