Arderemos, lo prometo.
Cambiemos las palabras por hechos, las miradas por besos, y las dudas por el todo se puede.
Construyamos la noche perfecta, entre gemidos, besos, caricias, susurros. Que si me pierdo que sea entre tus sábanas para que luego solo tú puedas encontrarme. Aunque la Luna puede decirte el lugar exacto en el cual me encuentro, porque ella ha visto como me he marchado, y solo ella sabe tan bien que no me iría demasiado lejos.
Si no me ves, busca entre los sueños, pues es ahí donde te encuentro cuando con los ojos abiertos no logro verte.
Que si no te veo desespero, busco la forma de encontrarte para luego volver a dejar que te pierdas pero esta vez a tu lado. No suspires, que sigo en tu ama, convirtiendo el tiempo en caricias, pues tu cuerpo reclama toda mi atención.
Recorrería cada roncón de tu cama, besaría cada rincón de tu cuerpo. Y si vamos a ir al infierno hagámoslo bien y ardamos juntos en el deseo.
Que putas ganas de verte sonreír me han dado ahora de repente. No termines deprisa, que lento quiero todo lo que tenga que ver contigo. Que se detenga si quiere, que no nos hace falta, no lo echaremos de menos.
A ti si, a tu forma perfecta de sonreír y hacerme reír a mi en cualquier momento. Echaría de menos incluso la estúpida forma que tienes para hacer que me enfade. Claro está, me gusta que me hagas rabiar como una niña pequeña, que las reconciliaciones son como la gloria que todo el mundo quiere poseer.
Un suspiro tras otro, y ya sabes sin decir nada todo lo que quiero decir.
Demasiado calor, demasiada ropa, poco tiempo por delante, y unas inmensas ganas de que esto no termine jamás.
Que te deseo, y deseo que me desees como yo quiero que lo hagas. Que por quererte subo del infierno al cielo para ajar luego borracha de alegría.
Si por por poseer tanta suerte, ardería mil veces más en el infierno...
Pero solo contigo.
Construyamos la noche perfecta, entre gemidos, besos, caricias, susurros. Que si me pierdo que sea entre tus sábanas para que luego solo tú puedas encontrarme. Aunque la Luna puede decirte el lugar exacto en el cual me encuentro, porque ella ha visto como me he marchado, y solo ella sabe tan bien que no me iría demasiado lejos.
Si no me ves, busca entre los sueños, pues es ahí donde te encuentro cuando con los ojos abiertos no logro verte.
Que si no te veo desespero, busco la forma de encontrarte para luego volver a dejar que te pierdas pero esta vez a tu lado. No suspires, que sigo en tu ama, convirtiendo el tiempo en caricias, pues tu cuerpo reclama toda mi atención.
Recorrería cada roncón de tu cama, besaría cada rincón de tu cuerpo. Y si vamos a ir al infierno hagámoslo bien y ardamos juntos en el deseo.
Que putas ganas de verte sonreír me han dado ahora de repente. No termines deprisa, que lento quiero todo lo que tenga que ver contigo. Que se detenga si quiere, que no nos hace falta, no lo echaremos de menos.
A ti si, a tu forma perfecta de sonreír y hacerme reír a mi en cualquier momento. Echaría de menos incluso la estúpida forma que tienes para hacer que me enfade. Claro está, me gusta que me hagas rabiar como una niña pequeña, que las reconciliaciones son como la gloria que todo el mundo quiere poseer.
Un suspiro tras otro, y ya sabes sin decir nada todo lo que quiero decir.
Demasiado calor, demasiada ropa, poco tiempo por delante, y unas inmensas ganas de que esto no termine jamás.
Que te deseo, y deseo que me desees como yo quiero que lo hagas. Que por quererte subo del infierno al cielo para ajar luego borracha de alegría.
Si por por poseer tanta suerte, ardería mil veces más en el infierno...
Pero solo contigo.

Comentarios
Publicar un comentario