2 minutos.

Ayer vi una película.
Una de estas películas que tienen un final feliz, donde todos consiguen lo que quieren y todos quedan contentos y satisfechos.
Me he dado cuenta, de que siempre, al final de cada película  trato de encontrarle algún mínimo parecido con la realidad, para ayudarme a mi misma a contestarme algunas preguntas difíciles. Y es verdad que a veces consigo algo, que nunca dura por mucho tiempo.
Consigo respuestas con fecha de caducidad, pues las cosas siempre cambian, en realidad creo que la que cambio soy yo. Yo y mi bipolaridad constante sin sentido, que nadie entiende, que yo no entiendo.
Me ayuda, me complica las cosas, me las pone un poco más fáciles hoy, y mañana son un poco más difícil. 
Bienvenidos a mi día a día señoras y señores. 
No entiendo el 70% de las cosas, y al otro 30% no le encuentro sentido o no me convencen. Y es así como está todo todo el tiempo. 
No hay más. 
Un montón de interrogantes a los que me encantaría mandar a la mierda. Pero al parecer vuelven, les gusta pasearse sin más por todas partes, sin ayudar, haciendo que me den ganas de desaparecer.
Continuamente pienso en lo terriblemente fantástico que sería desaparecer. Sin mentiras, sin personas que me compliquen la vida. Sólo yo. Sin nadie. Absolutamente nadie.
No pido que me entiendan, pues ni yo misma lo hago.
No pido que me sigan, pues ni yo misma sé a donde voy.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Stay strong.

Vivir bonito.

''And I just wanna tell you I am.''