Cuatro años, mil momentos, y un ''cuenta conmigo''
Recibí una llamada una tarde.
Su voz me dejó claro que algo no andaba bien, que tenía que estar a su lado inmediatamente.
En ese momento daba igual los planes,cualquier cosa que tuviera que hacer, no tenía comparación con darle un abrazo a esa persona que tanto lo necesitaba.
Caminaba por la calle imaginando como había comenzado todo, cuatro años atrás. Recordé, como a partir de un día, él se convirtió en una de las personas más importantes de mi vida, cómo ha estado a mi lado cuando lo he necesitado, y como lo he apoyado yo en los momentos más difíciles. Sonreí al saber que el saber que estaba en mi vida lo hacía todo un poco más fácil.
Y es así, como pasó todo, como en una tarde más. Risas, tonterías, cualquier cosa era suficiente, pues no estaba solo, pues me tenía a su lado.
Que oleada de sentimientos, al poder ser yo misma al lado de alguien, sabiendo que no me juzgará, que no habrá nada que pueda cambiar las cosas, o al menos eso es lo que espero, pues personas así no se encuentras fácilmente, pues ha llegado a mi vida, y no permitiré que se valla de ella.
Enfados, reconciliaciones, así funciona nuestra relación. Así espero que siga funcionando siempre.
-Sabes que puedes contar conmigo. Sabes que estoy aquí para lo que necesites.
Asintió, no dijo nada, pero ese movimiento de cabeza lo dejó claro.
-Lo sabes ¿no?- Volví a preguntar.
-Lo sé.- Respondió.
-Bien, con eso es suficiente.
Una tarde más, normal, de las nuestras, en las que sentimos que podemos contar el uno con el otro, en las que demostramos que si existen los amigos de verdad.
Y esto es lo que me llena la vida, saber, que no puedo prometer un para siempre, pero que si puedo prometer, que intentaré, que así sea.
-Mi mejor amigo.
Su voz me dejó claro que algo no andaba bien, que tenía que estar a su lado inmediatamente.
En ese momento daba igual los planes,cualquier cosa que tuviera que hacer, no tenía comparación con darle un abrazo a esa persona que tanto lo necesitaba.
Caminaba por la calle imaginando como había comenzado todo, cuatro años atrás. Recordé, como a partir de un día, él se convirtió en una de las personas más importantes de mi vida, cómo ha estado a mi lado cuando lo he necesitado, y como lo he apoyado yo en los momentos más difíciles. Sonreí al saber que el saber que estaba en mi vida lo hacía todo un poco más fácil.
Y es así, como pasó todo, como en una tarde más. Risas, tonterías, cualquier cosa era suficiente, pues no estaba solo, pues me tenía a su lado.
Que oleada de sentimientos, al poder ser yo misma al lado de alguien, sabiendo que no me juzgará, que no habrá nada que pueda cambiar las cosas, o al menos eso es lo que espero, pues personas así no se encuentras fácilmente, pues ha llegado a mi vida, y no permitiré que se valla de ella.
Enfados, reconciliaciones, así funciona nuestra relación. Así espero que siga funcionando siempre.
-Sabes que puedes contar conmigo. Sabes que estoy aquí para lo que necesites.
Asintió, no dijo nada, pero ese movimiento de cabeza lo dejó claro.
-Lo sabes ¿no?- Volví a preguntar.
-Lo sé.- Respondió.
-Bien, con eso es suficiente.
Una tarde más, normal, de las nuestras, en las que sentimos que podemos contar el uno con el otro, en las que demostramos que si existen los amigos de verdad.
Y esto es lo que me llena la vida, saber, que no puedo prometer un para siempre, pero que si puedo prometer, que intentaré, que así sea.
-Mi mejor amigo.

Comentarios
Publicar un comentario