Creas en mi.
Me digo a mi misma que todo va a estar bien, que saldré adelante con todo esto, y que es normal, que lo nuevo da miedo.
Pero creo que va un poco más alla. Se trata de perder una vez más sin tener oportunidad alguna de poder hacer nada, como si mis manos estuvieran encadenadas en los más profundo del oceano sin razón alguna.
Que complicado se vuelve todo de repente. La lógica se esfuma sin previo aviso cuando más se la necesita, y es que al parecer, nunca viene mal comerse de más la cabeza.
Pues no hace falta, esta vez no.
Por ti me tiro al río más profundo de cabeza solo con tener la mínima esperanza de que entres a salvarme, y luego, poder sonreír al aber que tu no dejarás que me ahogue, que me tendrás a flote en todo momento simplemente agarrándome de la mano y diciéndome una de esas palabras tuyas que me hacen enloquecer.
Y es que me he dado cuenta de que borras todo lo que hay al mi alrededor con tu simple presencia. Llegas a mi alejando todo lo que debía estar lejos hace mucho tiempo y pintándolo todo de un tono más claro simplemente para que a mi me sea un poco más fácil.
Oh, ¿crees que no te busco constantemente dentro de mi?
Pues la verdad es que no, no me hace falta buscarte porque hace tiempo que te encontré. Y caminamos juntos, ¿recuerdas?. Me mirabas mientras sonrías como solo tú sabes hacerlo, de la mejor forma, llenando el alma.
Porque haces que me sienta completa, y que no aguante tu ausencia cuando estás muy lejos de mi. Consigues que me crea las estupideces más absurdas, pues creo tanto en ti que me olvido de mi misma. Desapareces mi lado malo, lo dejas a un lado y te centras en todo lo demás mientras que yo no puedo centrarme en otra coa que no sea en ti.
Me encanta cuando me envuelves y nos desvanecemos juntos en una sola sonrisa, una única mirada. Y es que la sonrisa es mía, el motivo eres tú, y la causa saber que estás ahí. No por mucho tiempo suelo pensar a menudo. Pero si todo el posible.
Romperé relojes si hace falta para continuar un poco más a tu lado, observando tu sonrisa, pues la mía solo la puedes observar tú, ya que hasta en los peores momentos en los que no hay motivos para sonreír, tu las creas tan increíblemente rápido, que no me da tiempo a darme cuenta de que eres capaz de convertir la más dolorosa lágrima en la más sincera sonrisa solo al pensar que te puedo tener al menos durante un segundo muy cerquita de mi.
Pero creo que va un poco más alla. Se trata de perder una vez más sin tener oportunidad alguna de poder hacer nada, como si mis manos estuvieran encadenadas en los más profundo del oceano sin razón alguna.
Que complicado se vuelve todo de repente. La lógica se esfuma sin previo aviso cuando más se la necesita, y es que al parecer, nunca viene mal comerse de más la cabeza.
Pues no hace falta, esta vez no.
Por ti me tiro al río más profundo de cabeza solo con tener la mínima esperanza de que entres a salvarme, y luego, poder sonreír al aber que tu no dejarás que me ahogue, que me tendrás a flote en todo momento simplemente agarrándome de la mano y diciéndome una de esas palabras tuyas que me hacen enloquecer.
Y es que me he dado cuenta de que borras todo lo que hay al mi alrededor con tu simple presencia. Llegas a mi alejando todo lo que debía estar lejos hace mucho tiempo y pintándolo todo de un tono más claro simplemente para que a mi me sea un poco más fácil.
Oh, ¿crees que no te busco constantemente dentro de mi?
Pues la verdad es que no, no me hace falta buscarte porque hace tiempo que te encontré. Y caminamos juntos, ¿recuerdas?. Me mirabas mientras sonrías como solo tú sabes hacerlo, de la mejor forma, llenando el alma.
Porque haces que me sienta completa, y que no aguante tu ausencia cuando estás muy lejos de mi. Consigues que me crea las estupideces más absurdas, pues creo tanto en ti que me olvido de mi misma. Desapareces mi lado malo, lo dejas a un lado y te centras en todo lo demás mientras que yo no puedo centrarme en otra coa que no sea en ti.
Me encanta cuando me envuelves y nos desvanecemos juntos en una sola sonrisa, una única mirada. Y es que la sonrisa es mía, el motivo eres tú, y la causa saber que estás ahí. No por mucho tiempo suelo pensar a menudo. Pero si todo el posible.
Romperé relojes si hace falta para continuar un poco más a tu lado, observando tu sonrisa, pues la mía solo la puedes observar tú, ya que hasta en los peores momentos en los que no hay motivos para sonreír, tu las creas tan increíblemente rápido, que no me da tiempo a darme cuenta de que eres capaz de convertir la más dolorosa lágrima en la más sincera sonrisa solo al pensar que te puedo tener al menos durante un segundo muy cerquita de mi.

Comentarios
Publicar un comentario