A veces te veo tan triste entre ese montón de quizás que quedaron en algún rincón sin fuerzas para lograr lo imposible... Y créeme, siempre creí apostarlo todo por esa sonrisa de medio lado y por esos ojos mirando al suelo pero soñando más alto que nunca. Así que entre mil noches soñando contigo, y mil días buscándote tras cada mirada furtiva en cualquier bar, enterré todas las fuerzas con las que soy capaz de formar un escuadrón de palabras para decirte al oído, y estremecer cada milímetro de tu piel, que lucharía por ti todas las batallas perdidas y cambiaría el final de cada una de ellas. Y esperaría por ti como si cada día estuvieras a punto de aparecer, o al menos, sintiera que estás un poquito más cerca. Y tal vez no lo diga, no, pero aún lo hago. Siempre fui de creer en imposibles... Hay más cosas que nunca digo, como que a veces, cuando escucho nuestra canción, puedo jurar que es como s...
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