Entradas

Cada vez que sonríes pasan las mismas diferentes cosas.

Imagen
Me perdí mientras leía, del desamor que el amor provocaba.  La estúpida agonía del momento en que aparece tu silueta al final del pasillo y entiendo que mi mente relaciona por alguna horrible razón, la palabra amor contigo. Sigo por lo pronto, preguntándome por qué en algún momento pensé que si cerraba los ojos dejaría de verte. Que si me tapaba los oídos, dejaría de escucharte. Que si me tapaba la nariz, dejaría de respirar tu olor. Para no amarte no sé que idiotez se me habría ocurrido, pues sin corazón tampoco se puede vivir.  Mi precio es vivir con él, y que sea tuyo. Entre las calles sólo pasan almas perdidas y solitarias que tal vez buscan un poco de compañía en el lugar más cercano.  Yo busco algo de alcohol para matar de golpe esta nostalgia que mi tiene ya un poco hasta las narices, y me siento en la barra de cualquier bar a esperar que suene aquella canción por casualidad, mientras me tomo a palo seco el último trago.  Del camino de vuelva y vuela no ...

Juntos pero no envueltos.

Imagen
Supongamos que me pides que me pierda porque me sé encontrar. Será fácil si sólo sé buscar en ti, y no tropiezo en cada paso al andar. Pídeme silencio, pídeme volver, pídeme tiempo, o pídeme tan sólo que esté. Pídeme lo que quieras, y supongamos que me pides a mi, yo me quedaría a mi manera,  para luego volverme a ir. Pido tu piel ahora, y un suspiro que sea por mi, un frasquito con tu aroma, o dos pasos y medios dirigidos a ti. Olvidemos luego todo esto, y supongamos entonces una vez más, que te pido y me pides pero ninguno de los dos da más. Y quedamos más lejos que cerca, con más luz que claridad, que por avanzar y esperar en espera, ahora,  siempre nos quedará esperar. 

De un paso a otro.

Imagen
Quizás querer hacer poesía  es el mayor acto de locura que he querido realizar. Luego me paro y recuerdo que entre verso y verso soy capaz de encontrarme a mi misma. O una parte al menos.  Por lo que sigue siendo una locura, pero tal vez es lo que valga par ami  en esto mundo demasiado cuerdo. Tal vez, ese lugar que buscaba  en el sito equivocado, se escondía en cada palabra entrelazada con esos sentimientos que no sé sentir demasiado bien. Te acostumbras, entonces,  a cada palabra dicha de menos escrita me más. Te acostumbras,  al silencio en cada palabra en silencio. En cada palabra en el papel. Sin necesidad de voz, pero si de algún que otro poco de fuerza. Te acostumbras al dolor, como a todas las cosas malas de la vida. Como estar sin ti.  Por ejemplo. Así que una vez más me pierdo en la lluvia. En cada gota de agua, diminuta. Fría. Y fácil de perder en la nada. A menos que caiga en un charco enorme y pase...

Y si esto funciona así, tal vez deba cambiar las reglas del juego.

Imagen
Para mi sorpresa descubrí que algunas segundas partes si son buenas. Ya sabes,  eso es lo que dicen las malas lenguas. También aquellas que no son tan malas, como la tuya, por ejemplo. En este mundo de las palabras perdidas, sólo podemos esperar  que alguien más encuentre  las palabras que andamos buscando nosotros.  Y resulta que el amor a primera vista si existe. Lo supe cuando te vi pasar. Con un ''Hola'' ya estaba sonriendo, y te juro, que con dos besos ya estaba loca por ti. Siempre serás mi resultado de amor a primera vista. No me empujes,  por favor, quién sabe si la gravedad hace bien su trabajo y caigo tan deprisa, que no me da tiempo a volar. Y mira que me da miedo volar. Y es en eso que se apagan las luces pero todo se ilumina igualmente porque tú permaneces sonriendo. Me parece bien que sonrías tú,  por los dos. Por el resto del mundo. Que no gané el pulso otra vez aunque por ti lo perdería mil veces más. Am...

Breathe.

''Las dos de la mañana y sigo despierta escribiendo una canción, si lo apunto todo en el papel ya no estará más dentro de mi, amenazando a la vida a la que pertenece. Y me siento como si estuviera desnuda ante la multitud porque estas palabras son mi diario gritado en alto y sé, que las usareis como queráis.'' Anna Nalick.

Y así caemos entre nubes para rebotar en nuevos sueños.

Imagen
Te paras y me preguntas por qué te quiero, y yo,  ignorando la gran lista de motivos por los que no debería de hacerlo, sonrío,  porque los motivos por los que si lo hago,  siempre serán más.  Me parece un masoquismo innecesario estar sin ti pudiendo estar contigo. Y así pensar en cada motivo, con sentido, o sin el, pero al final en favor de ti, y de mi sonrisa. Espera entonces a que recoja este pequeño desastre,  entre pensamientos y palabras desordenadas en el último cajón de abajo,  junto a todo aquello que cuesta un poco más encontrar. Ya sabes, tú. Por eso mismo te lo diré sin utilizar las palabras, o utilizándolas,  pero de un modo diferente, cariño. Ya si eso hablaremos después de esos versos de buenas noches. De los besos de buenos días. Y de los polvos a cualquier hora. Maldita poesía que me enamora en cada palabra.  En cada silencio. En cada mirada perdida  me tienes,  me dejas de tener, y m...

Fue un placer quererte así.

Imagen
Algún día, tal vez, entiendas el por qué de cada palabra que te digo.  Entiendas, que tras cada suspiro, entre pausa y pausa, no hay nada nuevo que decir y tan solo existen esas ganas contenidas de besarte.  Entenderás entonces, cada palabra dicha y cada palabra que me quedó por decir a cada lado de la cama. Que tal vez, yo con palabras no me expreso muy bien, dichas, quiero decir, pues a la hora de que me des dos minutos te escribo lo que quieras para que lo puedas entender perfectamente. Y mira que es complicado entender este nudo de ''miedo a perderte'', cuando ni a través de palabras plasmadas soy capaz de hacerte ver lo mucho que me cuesta estar sin ti. Entonces, me paro y me pregunto, que coño he hecho, para que el Karma me joda de esta forma. Después te veo sonreír, y me doy cuenta de que algo debo de estar haciendo bien. Es así como me escondo en cada palabra que escribo. Así que si no sabes donde buscarme ve directo a mi rincón favorito, situado, en cualqu...

En nombre de la nada.

Imagen
Adoro los tiempos a medias  que no dan tiempo  a encontrar los eslabones perdidos en cada punto de tu espalda.  Entre relojes que perdieron el ritmo, en el avanzar de las horas, en las pesadas cargas del sin razón de culpabilidad que nos ganó al fin. De la pequeña fiera que rugía pidiendo un minuto perdido de atención, amenazando con salir,  y despojándonos por completo,  con sueños lejanos incluidos.  Con miradas perdidas, incluso. Con los baches a cada tres pasos y medio que no hacen perder el rumbo en este caminar sin sentido, que se hace demasiado largo para caminarlo descalza y sin equilibrio,  para caminarlo en la soledad de las ideas perdidas. De las que se van encontrando poco a poco.  De las que jamás llegarán a existir por el miedo de aquellos ojos demasiados verdes. Por el susurro de palabras mudas  que no significan nada. Pero que no te las diría, para que no te des cuenta de que estoy completamente loca p...