Eternamente.

Recuerdo que un día pensé que te había encontrado, tan perdido y tan ansiado, tan marchito, tan olvidado. Y así la bella rosa perdió todo sus pétalos, quedó sóla y desnuda, anclada en un recuerdo. Y el viejo vagabundo, quedó sin protección alguna, caminando por las calles vacías, solo con la compañía de la Luna. Miera su reflejo, en cada charco de agua, la lluvia mojaba su pies, y las lágrimas empapaban su cara. Pobre amante solitario, que camina de la mano de recuerdos, dónde habrán quedado los sueños, dónde estarán ahora todos ellos. Pues se vio solo un día, sin ni siquiera darse cuenta, se  escapó de sus manos lo que más necesitaba, se quedó sin su presencia. Y era su presencia la única que necesitaba, no había nada más, sólo quedaba el recuerdo de aquella mirada. Se sumergía en ella aquellas noches solitarias, valía la pena, era lo que necesitaba. Y quería tener todo eso en apenas un instante, no podía conseguirla, a ella, cada vez más distante. Y el frío lo congela e impide que pueda hacer algo, ella avanza en dirección contraria de donde un día antes había estado. Se pregunta tantas veces, que pasó para terminar de manera tan terrible, pues un día pensó que con amar y luchar, todo sería posible. No pensó que a veces el amor no es suficiente, que las situaciones superan, que a veces se pierde el fuego ardiente. Piensa en la posibilidad de que vuelvan a reunirse, sueña con que vuelva, sueña con que lo necesite. Tenerla a su lado es todo lo que él desea, necesita poseerla, saber que otra vez es ella. Esa misma que se fue hace tanto tiempo, que no quiso volver, que huyó de su recuerdo. Cualquier lugar le trae la esencia de su perfume, la esencia de su recuerdo, y solo espera que no se esfume. Pues ella se esfumó al igual que el humo con el viento, no pudo siquiera despedirse, no tubo siquiera tiempo. No sabría como hacerlo, aunque hubiera podido, no habría querido, se hubiera negado sin remedio. Pues un ''Adiós'' para ella, es algo que para él no existe, pues ella es a quien ama, ella es la que hace que brille. Tal vez ahora se esté apagando, pues perdió a quien amaba, ya no camina, sólo va por ahí vagando. Soñando con encontrarla de nuevo, y que permanezca a su lado, para continuar de nuevo, con todo lo ya acabado. Para besarla y amarla como no ha dejado de hacerlo nunca, para demostrarle que una historia como la de ellos, jamás caduca. 

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