Ahora ahora, dale al play.
He perdido sin quererlo los papeles que me diste antes de ayer. Donde estaban los consejos que apuntamos pa' que todo fuera bien.
Y ahora estamos caminos de la frontera, disfrutando a poquito la vida entera. Así que tengo que encontrarte para verte y que me digas otra vez.
Y necesito una ayudita, una palabra que me pueda convencer. Y cuando me hablas la montaña es más pequeña y no se mueve cada vez.
Que dice que cruzamos, camino de la frontera, disfrutando a sorbitos la luna llena.
¿Cómo no voy a mojarme si aquí dentro nunca para de llover? Aquí no para de llover...
Y si seguimos con el plan establecido, nos cansaremos al ratito de empezar.
Probablemente no encontremos el camino, pero nos sobrarán las ganas de volar. Nuestras ganas de volar.
Que fácil es perderse de la mano madre mía, agárrate. Que el vacío de ese baso no se llena si no vuelves tú a querer.
Y pasa cuando estamos camino de la frontera, pobrecita, cansada la vida queda. ¿Cómo no voy a cansarme si no paro y nunca dejo de correr? Y si no paro de correr...
Improvisemos un guión definitivo, que no tengamos más remedio que olvidar. Que hacer que todas las estrellas del camino, para que nunca falten ganas de soñar.
Y suena bien, parece que nos hemos convencido, sólo tenemos que perder velocidad, hace ya tiempo que no estamos divididos, algo sobraba cuando echamos a volar. Cuando echamos a volar.
Y sé que sé, que suena diferente, en tu futuro en su pasado en mi presente.
Y hemos sobrevivido, aunque no sé bien a que, y es que andábamos tan perdidos, que no podíamos ver...
La alegría que se lleva el miedo.
Los buenos ratos, el sol de enero.
Ver contigo cada amanecer.
Cuenta hasta tres, empiezo yo primero, que así el secreto del disparo es más certero.
Y ya me sigues tú, quitandole la prisa, mirando como la tortuga te hipnotiza.
Y nadie se hará el camino sin surte, que aquí lo malo en algo bueno se convierte.
Existe un sendero, y te has convencido, así que empiezalo conmigo y echaremos a volar. Y echaremos a volar.
Nadie se hará el camino sin suerte, que aquí la pena en pedacitos se convierte.
Guarda un mundo entero, titiritero no le hagas esperar...
-Maldita Nerea, El secreto de las tortugas.





















Comentarios
Publicar un comentario