06:47 a.m.
Se podría decir que uno realmente nunca conoce a nadie.
Puedes conocer su cara, su pelo, su voz, hasta su olor, pero conocer realmente a una persona, considero que es una afirmación precipitada ante la realidad.
Las personas cambiamos constantemente, nuestra forma de pensar y de sentir es algo completamente impredecible, que ni nosotros mismos controlamos.
Entonces, ¿podemos decir siquiera que nos conocemos a nosotros mismos? Si no es así, ¿entonces podríamos decir, que podemos conocer a alguien más?
En realidad decimos que si porque nos gusta tener cierto control sobre los demás.
Nos gusta conocer a la gente, cuando no nos conocemos ni a nosotros mismos, y más aún, cuando sabemos que la forma de pensar de las personas más importantes para nosotros, no para de cambiar.
Puedes conocer su cara, su pelo, su voz, hasta su olor, pero conocer realmente a una persona, considero que es una afirmación precipitada ante la realidad.
Las personas cambiamos constantemente, nuestra forma de pensar y de sentir es algo completamente impredecible, que ni nosotros mismos controlamos.
Entonces, ¿podemos decir siquiera que nos conocemos a nosotros mismos? Si no es así, ¿entonces podríamos decir, que podemos conocer a alguien más?
En realidad decimos que si porque nos gusta tener cierto control sobre los demás.
Nos gusta conocer a la gente, cuando no nos conocemos ni a nosotros mismos, y más aún, cuando sabemos que la forma de pensar de las personas más importantes para nosotros, no para de cambiar.

Comentarios
Publicar un comentario